Passkeys FIDO2
Para los sitios que ya te dejan entrar sin contraseña. Zelvoq hace de llave de seguridad y tú confirmas en su pantalla.
Tu bóveda digital, en un dispositivo físico
Zelvoq guarda tus contraseñas, códigos de verificación y passkeys en un dispositivo que controlas tú, sin conectarse a Internet ni depender de la nube o de nuestros servidores. Lo desbloqueas, eliges la cuenta, tocas «Escribir» y Zelvoq introduce la contraseña por ti.
Lo único que recibe tu computadora
Iniciar sesión
Tu PIN se introduce directamente en Zelvoq. Aunque el computador esté registrando el teclado, nunca escribes allí el PIN de tu bóveda.
Elige la cuenta que necesitas. Tus favoritas quedan arriba.
Tocas «Escribir» y la contraseña se teclea en el campo, por cable o por Bluetooth. No pasa por el portapapeles.
Cuando necesitas una nueva, Zelvoq la genera utilizando su propia fuente de azar y la guarda directamente en la bóveda. No necesitas verla, memorizarla ni escribirla.
Zelvoq genera credenciales pensadas para ser seguras sin volver innecesariamente incómodo su uso cotidiano.
Las contraseñas están diseñadas para funcionar de forma consistente al escribirlas desde Zelvoq en distintos equipos y configuraciones.
Las nuevas credenciales se crean directamente dentro de Zelvoq. No necesitan pasar por nuestros servidores.
Zelvoq ayuda a reducir el uso de combinaciones demasiado simples o predecibles.
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Esta demostración se genera en tu navegador. En Zelvoq, el azar sale del hardware del aparato.
Para los sitios que ya te dejan entrar sin contraseña. Zelvoq hace de llave de seguridad y tú confirmas en su pantalla.
El código de seis dígitos que te pide el banco o el correo está junto a su cuenta. No hace falta buscar el teléfono.
Buscas por nombre y dejas tus favoritas arriba.
La llave que abre tu bóveda combina algo que sabes —tu PIN— con un secreto protegido dentro del chip criptográfico de Zelvoq. Ese secreto nunca abandona el chip. Copiar la memoria del dispositivo no basta para descifrar la bóveda.
Zelvoq no se conecta a Internet ni sincroniza tu bóveda con servidores externos. Su función es guardar, proteger y escribir tus credenciales sin depender de una conexión a la red.
Distribuciones de teclado de Estados Unidos, España y Latinoamérica, para que la ñ, la @ y los signos salgan tal como los guardaste.
Separa tus credenciales personales, de trabajo, proyectos u otros usos. Cada perfil tiene su propio PIN o patrón y su propia bóveda.
Exporta una copia cifrada en formato KDBX, compatible con KeePass y KeePassXC. Si pierdes o reemplazas tu Zelvoq, tu bóveda no queda atrapada en un formato propietario.
Enchúfalo o úsalo como teclado Bluetooth. La radio se enciende solo cuando Zelvoq está desbloqueado y listo para escribir, y se apaga al bloquearlo.
Cada registro se cifra y se autentica por separado, dentro de Zelvoq.
Si lo dejaste activado, Zelvoq no escribe la contraseña al revés: se detiene y te avisa.
Deja una pausa corta entre teclas para que las máquinas virtuales y los escritorios remotos no se coman caracteres.
Un respaldo cuenta como hecho recién cuando la computadora terminó de leerlo. Si la copia se corta, no te dice que estás al día.
¿Por qué un dispositivo aparte?
Zelvoq genera, guarda y descifra tus credenciales dentro de su propio hardware. Tu PIN se introduce en su pantalla y la bóveda no necesita cargarse en el navegador ni sincronizarse con un servidor para funcionar.
Funciona aunque Zelvoq desaparezca mañana. No necesitas una cuenta Zelvoq ni nuestros servidores para abrir tu bóveda. Y tus respaldos utilizan KDBX, un formato compatible con KeePass.
Las especificaciones pueden cambiar antes del lanzamiento.
Déjanos tu correo y te escribimos cuando Zelvoq salga a la venta.